LA RESPIRACIÓN Y LA DISCIPLINA AL MEDITAR

Preguntas al Maestro: Sobre la Respiración y Disciplina al Meditar

Pregunta:

Algunas veces dice que contar la inspiración y la expiración es el método básico y que después introduce otros métodos.

Otras veces usted dice que cualquier método nos puede llevar a “la otra orilla”.

Me parece que contar la inspiración y la expiración es el método básico que uno, dependiendo del nivel alcanzado, puede abandonar en favor de un método mejor.

Yo lo he estado usando durante un gran período de tiempo.

Si este es un método que hay que abandonar, yo debo ser un meditador de poco talento.
 
Shi-fu:

Aquí podemos hacer una analogía, aunque no sea completamente apropiada.

Contar la inspiración y la expiración es básico.

Es como caminar.

Casi todos pueden caminar, pero hay gente que también anda en bicicleta, navega, maneja un auto, vuela en un avión.

Hay muchas formas de ir de un lugar a otro. Caminar es una de ellas.

Y a pesar que caminar parece uno de los métodos más fáciles, a veces no lo es.

Ustedes conocen la historia de la tortuga y la liebre.

Caminar puede ser lento pero es seguro.

Contar la inspiración y la expiración es un buen método.

Los Agamas (colección de la enseñanza Hinayana) dicen que practicándolo se puede llegar a ser un Arhat (aquel que completada la práctica budista alcanza laliberación).

Usándolo pueden obtener sabiduría y los cuatro niveles del Dhyana.

Si ustedes usan este método por un tiempo y después desean cambiar, no hay problema.

Por ejemplo, pueden contemplar la mente o cambiar y utilizar el método del Samadhi cuyo sello es el océano.

Es como caminar y después tomar un tren; si solo caminan, llegarán. 

Si cambian y después toman un vehículo, también llegarán.

Contando la inspiración y la expiración están utilizando un método básico.

Usándolo, podrán examinarse a sí mismos para saber si se están esforzando o no.

Es un método excelente, Si no lo fuera, yo no lo enseñaría.

Pregunta:

Sentarse por el período que deseamos hacerlo y también levantarse cuando queramos no me gusta pues no hay disciplina.

Aparecen muchos pensamientos en nuestra mente.

El propósito de sentarnos es examinarlos.

Si respondemos a cada pensamiento que aparece en nuestra mente, no nos quedaremos sentados por mucho tiempo.

En cinco minutos podemos pensar que sentimos hambre.

Después de diez minutos podemos pensar que la meditación no sirve.
 
Después de sentarme, aproximadamente a los quince minutos he percibido que es necesario decirse a sí mismo que meditar es maravilloso.

Realmente el propósito de sentarse es precisamente observar los pensamientos que van y vienen, que surgen y desaparecen. Ud. nunca podrá sentir la experiencia si no lo hace, si se levanta nunca lo sabrá.

¿No es mejor tratar de manejar todo esto?

Shi-fu:

Yo no digo que Ud. se levante solo porque algunos pensamientos aparezca en su mente.

Yo sólo digo que si ustedes no se sienten confortables tanto física como psicológicamente no deben insistir en permanecer meditando.

Esta sensación probablemente no va a desaparecer y continuar meditando sólo va a empeorar esta situación.

Cuando uno está inquieto o cansado puede tratar de “sentarse” pero si este estado empeora será mejor levantarse.

Pregunta:

Vd. dijo que debemos “sentarnos” cuando deseamos hacerlo.

Si los poetas o escritores sólo escribieran cuando sienten inspiración, ellos sólo escribirían un poema o una historia al año.

A veces uno tiene buenos días y a veces malos días pero los buenos resultados vienen de ambos.

Uno se sienta y escribe y algo sucede.

¿No es lo mismo con la meditación?

Decir que debemos sentarnos cuando queremos debe ser mejor explicado.

Debe haber un esquema en nuestra práctica.

La gente puede malinterpretar los que usted dice y mostrar poco interés por ella.

Como usted dice no hay un camino fácil para la práctica. Requiere mucho esfuerzo y repetición.

Shi-fu:

Otra vez estamos hablando de la actitud.

Yo presupongo que Ud. desea y le gusta meditar.

Si un día en particular no tiene tiempo para sentarse, o su mente está demasiado preocupada con alguna cosa muy importante, entonces es mejor no sentarse.

Pero si les falta determinación y cada día buscan alguna excusa para no meditar esto no está bien.

Por ejemplo, si tiene que hacer un trabajo y terminarlo para el día siguiente, entonces hay una buena razón para postergar la meditación.

Pero si la postergan para terminar un juego de palabras cruzadas, ésta no es una buena razón.

Recuerden, sólo se estarán engañando a sí mismos.

Ustedes saben finalmente cuando hay una razón valedera o no, o sea que deben ser honestos y disciplinarse a sí mismos.