SER TU PROPIO GUÍA Parte 1

Se conoce como coaching al proceso de intercambio a partir del cual un entrenador y  una persona o grupo buscan el camino más eficaz para alcanzar los objetivos fijados usando sus propios recursos y habilidades.


La idea fundamental es que eres tú quien cuenta con la mayor y mejor información para resolver las situaciones que enfrentas. 

La clave es que entonces, tú mismo puedas encontrar las respuestas. 

 Te doy las claves para que, a partir de estos consejos puedas enfocarte en el logro de tus objetivos. 

El proceso requiere de los pasos que a continuación te describo, inténtalo!

SE INTROSPECTIVO

1.  Observa tu propio comportamiento y tus patrones de pensamiento.

Esto te ayudará a reconocer tus fortalezas y debilidades, e identifica qué aspectos de tu vida necesitan mejoras.

Recuerda que antes de arreglar algo, deberás identificar el problema primero.

• Practica viendo tu propia vida como punto de vista objetivo, o en otras palabras, como si fueras alguien más.

Esto puede que necesite meses de práctica, así que sé paciente y recuerda tomar un paso hacia atrás de vez en cuando para reflexionar.

• Nota cómo reaccionas al estrés, a la emoción, al enojo y a la ansiedad.

Mientras que estas son emociones humanas universales, todos las manejamos de forma diferente.

¿Manejas estas emociones negativas de forma racional, o dejas que se salgan de tu control?

Pon atención a que activa estas emociones: la escuela, el trabajo, tu familia, tu esposa, etc.

2.  Pon atención a tu relación con otros.

Tus relaciones con tus amigos, familia, seres queridos y compañeros de trabajo revelan muchas cosas sobre qué tipo de persona eres.

Hazte las siguientes preguntas:

• ¿Frecuentemente discutes con tu familia o amigos?

¿Quién usualmente inicia estos argumentos?

• ¿Cómo te reconcilias de estos desacuerdos?

¿Te comprometes o siempre impones tu posición?

• ¿Hay ciertas personas en tu vida que te hagan sentir irritado o inseguro?

¿Por qué?

• ¿Has estado ignorando a tus seres queridos?

¿Cuándo fue la última vez que le mostraste a un amigo o ser querido que te preocupas por él?

3.  Identifica tus miedos e inseguridades sobre el futuro.

Esto te ayudará a poner tus miedos en perspectiva, separando tus miedos racionales de los irracionales.

La clave es determinar qué miedo es racional, o si nace de inseguridades personales.

Considera el siguiente ejercicio:

• Piensa en un miedo Por ejemplo. “Tengo miedo de regresar a la escuela porque no creo ser un buen estudiante”.

Ahora, imagina que uno de tus amigos o familiares te dijera que se siente de esta manera.

¿Cómo reaccionarías?

¿Qué clase de consejo le darías?

¿Le dirías a esa persona que se rindiera, o si vale la pena intentarlo?

A menudo damos mejor consejo a otras personas que a nosotros, debido a nuestras propias inseguridades.

• Recuerda que incluso los inventores, emprendedores y científicos más exitosos en un momento en sus vidas tuvieron dudas de sus propias capacidades.

Probablemente se les decía que querían hacer lo imposible, y de cualquier manera siguieron adelante siguiendo sus sueños.

4.     Empieza un diario. Los diarios son una gran forma de mantener un registro de lo que ha pasado en tu vida (tanto lo bueno como lo malo) y cómo has reaccionado a estas situaciones.

Revisar tus entradas te ayudará a poner tu vida en una perspectiva, notar patrones y a identificar problemas recurrentes.

• Regresa y lee viejas entradas una vez que haya pasado tiempo.

Ahora que ya no estás en esa situación, ¿crees que fue apropiado reaccionar de esa forma?

¿Cómo lo hubieras manejado mejor? Mantén esto en mente en un futuro.